Rechaza privilegios desde la Presidencia
La presidenta Claudia Sheinbaum defendió su decisión de regresar a México en un vuelo comercial tras su gira por España. Su principal argumento fue que el cargo no debe traducirse en privilegios especiales. En su mensaje, afirmó que su responsabilidad institucional no la coloca por encima de los ciudadanos y explicó que los traslados comerciales forman parte de una forma de ejercer el servicio público con cercanía y sin excesos.
Desde Palacio Nacional, Sheinbaum respondió a la discusión pública generada por su regreso desde Barcelona, España, en clase turista, luego de participar en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, donde tuvo reuniones bilaterales con líderes de izquierda. La imagen que la mandataria quiso proyectar en un vuelo comercial circuló en redes sociales y abrió un debate sobre seguridad, presunta austeridad y simbolismo político en torno al ejercicio del poder.
“El que sea presidenta no quiere decir que uno deja de ser un ser humano común”, lanzó la mandataria. Además, agregó: “Tengo una responsabilidad, fui elegida por el pueblo y asumo mi responsabilidad, pero eso no quiere decir que eso signifique privilegios especiales”. Con esa postura, la presidenta enmarcó su decisión como parte de una práctica de gobierno que busca limitar beneficios asociados históricamente al poder.
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La mandataria también precisó que las condiciones de seguridad no desaparecen, aunque dijo que eso no debe derivar en una distancia permanente respecto de la población. “Obviamente, pues uno guarda medidas de seguridad. Porque debe ser así, pero no esta visión de los presidentes de antaño que no se acercaban a la gente o que asumían que ser presidente o presidenta era igual a privilegios”, expresó. Su declaración se dio después de que la imagen del abordaje comercial fuera interpretada en redes como una señal política de continuidad con la política de austeridad adoptada en los últimos años.
Sobre el uso de aeronaves oficiales, Sheinbaum aclaró que solo se recurre a ellas en casos de agenda apretada. “Viajar en un avión comercial cuando no se puede, cuando decidimos ir a tres estados en un fin de semana, pues entonces sí usamos el avión de la Fuerza Aérea que nos lleva y nos permite ir a tres lugares distintos, porque no se podría en vuelo comercial”, señaló. Después matizó que esa no es la regla general: “Pero en general buscamos ir en vuelos comerciales o en vehículo para tener más seguridad”.
“Es parte de la visión, de la visión juarista de que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre”, dijo. También añadió: “Uno es mexicano y mexicana con una responsabilidad, sí, pero no tiene por qué separarse de la gente”.
Esta no es la primera vez que Sheinbaum aborda un avión comercial para ir a otro país. En el contexto del G7 celebrado en Canadá en junio de 2025, la presidenta sorprendió al tomar un vuelo rumbo al país norteamericano. Aunque en esa ocasión las críticas apuntaron al hecho de que toda su comitiva viajó en aviones militares.
Cabe señalar que México no cuenta con avión presidencial desde el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Como parte de su política de austeridad, el expresidente vendió el Boeing 787-8 “José María Morelos y Pavón” al gobierno de Tayikistán en abril de 2023 por un monto de 92 millones de dólares.













