México y Estados Unidos aceleran la negociación sobre reglas de origen, aranceles y cadenas de suministro
Jamieson Greer llegó a México y se reunió con la presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard para continuar con las negociaciones del T-MEC
La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se encuentran en medio de una etapa decisiva. A solo meses de la fecha oficial para firmar la renovación formal del tratado, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer llegó a México para reunirse con la presidenta Claudia Sheinbaum y con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
El encuentro dio señales de que ambos gobiernos mantienen activa la negociación sobre reglas de origen, aranceles y cadenas de suministro, con la meta de avanzar hacia la revisión prevista para mediados de este año.
Desde Palacio Nacional, durante la conferencia matutina del lunes 20 de abril, Sheinbaum explicó que su gobierno busca preservar el acuerdo comercial y ajustarlo en puntos específicos. “Queremos que permanezca el tratado con algunas mejoras, pero en esencia es una revisión lo que se está planteando del tratado”, planteó la mandataria. También señaló que a México le interesa alcanzar acuerdos previos en sectores sensibles como acero, aluminio y automóviles.
La reunión, que tuvo lugar una vez concluida la conferencia matutina, formó parte de la segunda ronda de negociaciones bilaterales entre ambos países. Sheinbaum recordó que en encuentros previos México presentó “propuestas específicas” y expresó su expectativa de que el diálogo con Greer permita avanzar en esa ruta. En esa mesa también participaron Marcelo Ebrard y el secretario de Agricultura, Julio Berdegué, lo que mostró que la revisión incluye temas industriales y agropecuarios.
Temas centrales de la negociación
Entre los asuntos que concentran mayor atención destacan los siguientes:
- Acero, aluminio y automóviles: México busca resolver de manera anticipada diferencias en estos sectores antes de que concluya la revisión formal del tratado
- Reglas de origen: Washington impulsa un mayor endurecimiento para evitar que mercancías de otros países entren a la región sin valor agregado suficiente
- Cadenas de suministro: Ebrard adelantó que una prioridad será reemplazar importaciones procedentes de Asia con producción regional
- Aranceles vigentes: La parte mexicana insiste en eliminar tarifas activas de Estados Unidos, incluidas las relacionadas con la Sección 232 sobre acero y aluminio
- Sector agropecuario: También siguen en discusión cuotas y restricciones que afectan productos como el tomate y otros bienes del campo
Lo que dijeron Sheinbaum, Greer y Ebrard
Sheinbaum subrayó que el fortalecimiento de las reglas de origen también coincide con los intereses de México. La presidenta afirmó que la intención es evitar que productos de terceros países solo crucen por territorio mexicano sin generar valor agregado. En ese contexto, recordó que México ya aplicó aranceles a países con los que no tiene tratado comercial y adoptó otras medidas relacionadas con ese objetivo.
Tras su encuentro en Palacio Nacional, Greer declaró ante medios:
“Estoy muy feliz de estar en México. Estamos trabajando constructivamente con el secretario Ebrard. Estoy muy honrado de reunirme con la presidenta Sheinbaum y tener avances”.
La reunión duró aproximadamente una hora y media. Una vez concluída el funcionario estadounidense se retiró de Palacio Nacional junto a Ebrard para continuar con el diálogo.
Puntos de fricción en la revisión
La revisión del T-MEC tiene lugar en medio de varios obstáculos. Existen muchos temas que generan fricción entre las partes, entre ellos: la reforma judicial y certeza jurídica, posible eliminación de órganos autónomos (como la COFECE o el IFT), reglas de origen en el sector automotriz, triangulación de mercancías y presión por el llamado factor China, disputas agrícolas, incluido el maíz transgénico y política energética y participación de empresas privadas.
Pero el principal monolito que ensombrece las negociaciones es la falta de indolencia del presidente Donald Trump, quien ha asegurado que Estados Unidos no necesita al T-MEC y que preferiría acuerdos bilaterales con sus pares.
La primera ronda bilateral ocurrió a finales de marzo en Washington, cuando Ebrard viajó para reunirse con funcionarios estadounidenses. Ahora, con Greer en México, la negociación suma una nueva fase enfocada en resolver diferencias operativas y mantener vigente el tratado con ajustes en temas industriales, agrícolas y regulatorios.













