Washington busca interceptar buques en el estrecho después de 21 horas de negociaciones sin acuerdo en Islamabad
Donald Trump ordenó a la Marina de Estados Unidos iniciar un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz tras el fracaso de las negociaciones con Irán en Islamabad. La medida incluye la intercepción de embarcaciones que, según el mandatario, hayan pagado peaje a Teherán, en un nuevo paso de escalada en una vía por la que circula alrededor de una quinta parte del petróleo mundial.
En Islamabad, las conversaciones entre delegaciones de Estados Unidos e Irán terminaron sin acuerdo después de cerca de 21 horas. La parte estadounidense estuvo encabezada por el vicepresidente JD Vance, acompañado por Steve Witkoff y Jared Kushner, mientras que Pakistán participó como facilitador del encuentro. Tras la ruptura del diálogo, Trump publicó, la Marina estadounidense comenzaría “de inmediato” el bloqueo de cualquier barco que intentara entrar o salir del estrecho.
Trump también declaró, sus fuerzas buscarán e interceptarán buques en aguas internacionales que hayan cubierto cobros impuestos por Irán. En sus mensajes, justificó la decisión con el argumento de que Teherán convirtió el cierre del paso marítimo en un mecanismo de presión sobre el comercio global y sobre los gobiernos que dependen de esa ruta energética. Associated Press reportó además que Trump vinculó la decisión al rechazo iraní de ceder en el punto nuclear de la negociación.
El punto central del desacuerdo fue el programa nuclear iraní. Vance afirmó, no hubo acuerdo porque Irán se negó a abandonar ese programa, mientras medios internacionales reportaron que Washington consideró esa exigencia como la condición decisiva del proceso. Trump sostuvo después, “hay una sola cosa que importa” y que Irán no estaba dispuesto a dejar sus ambiciones nucleares, según los reportes sobre sus publicaciones del domingo 12 de abril de 2026.
La tensión se concentra ahora en el estrecho de Ormuz, donde Irán ya había restringido de facto la navegación y donde Estados Unidos anunció tareas de desminado y mayor presencia naval. The Wall Street Journal informó que analistas y autoridades observan riesgos inmediatos para el mercado energético, mientras coberturas en tiempo real señalaron advertencias iraníes de respuesta militar si embarcaciones extranjeras cruzan la zona sin autorización de Teherán.
La dimensión militar del anuncio se apoya en una presencia naval reforzada en el Golfo Pérsico. Reportes recientes indican que el USS Gerald R. Ford y el USS Abraham Lincoln operan en la región, lo que sitúa a Estados Unidos en condiciones de sostener una operación marítima prolongada si la Casa Blanca decide ejecutarla plenamente.
El nuevo anuncio llega después de una tregua temporal de dos semanas que había sido acordada para facilitar las conversaciones. Sin un acuerdo en Islamabad, el conflicto entra en una nueva etapa marcada por presión militar sobre la principal ruta petrolera del Golfo, amenazas cruzadas entre Washington y Teherán y una mayor incertidumbre para la navegación comercial y los precios de la energía.













